Soy Gema Siveroni
mitad diseñadora, mitad soñadora profesional.
Podría decirte que soy diseñadora de moda, que estudié entre pañales, que fui estilista en cine y que hace años alguien me pidió un vestido de novia… y aquí estoy. Pero lo que realmente importa es que creo piezas únicas para mujeres reales, que se visten desde el alma y que eligen celebrar su historia con calma, belleza y verdad.
así empezó todo...
Trabajé durante años como estilista en audiovisual. Eso me dio algo que no se aprende en clase: entender cómo se mueve un cuerpo, cómo se expresa una persona a través de lo que lleva.
Y un día, Shara —una clienta— me pidió que le hiciera su vestido de novia. Dije que sí. Se lo hice. Y mira la que liamos.
Desde entonces, he vestido a muchas mujeres que, sin saberlo, también me han vestido de felicidad a mí.
lo mío es el slow (y el couture)
No trabajo con prisas ni con moldes cerrados. Lo mío es escuchar, imaginar y construir a medida, respetando los tiempos, los cuerpos y los valores.
Reutilizo tejidos, rescato historias, apuesto por lo que tiene alma.
El arte de coser sueños no debería hacerse de otra forma.
cosas que quizás no sabías de mí...
Soy madre de dos
Amo a todos los animales, pero los monos me tienen robado el corazón.
Nunca, jamás, me verás en pijama.
Mi cabeza es una centrifugadora creativa constante.
A veces sensible de más, pero eso me mantiene despierta.
Disfruto tanto de los procesos creativos que cuando acaban… me pierdo un poco.
Me dicen que transmito calma. Lo intento. Este proceso también es tuyo y mi compromiso es que lo disfrutes.
confianza, manos expertas y mucho mimo
Aunque soy yo quien diseña, dibuja y toma cada decisión creativa, nada de esto sería posible sin mi equipo de taller, que transforma ideas en piezas reales con una precisión y cariño que me emociona cada día.
Confío en ellas ciegamente. Cosen, ajustan, afinan cada detalle como si fuera el primero… o el último. Y eso se nota. Porque aquí no se trabaja en serie, se trabaja en serio.
Son manos invisibles, pero presentes en cada puntada.
Y sé que cuando una clienta se prueba su vestido, también siente eso, que está hecho con calma, con alma, y con un equipo de personas que lo han dado todo.
si llegaste hasta aquí...
…gracias.
Me encantaría acompañarte si decides que tu historia merece ser contada con hilo, gasa y mucho corazón.
Soy Gema
Siveroni
mitad diseñadora, mitad soñadora profesional.
Podría decirte que soy diseñadora de moda, que estudié entre pañales, que fui estilista en cine y que hace años alguien me pidió un vestido de novia… y aquí estoy. Pero lo que realmente importa es que creo piezas únicas para mujeres reales, que se visten desde el alma y que eligen celebrar su historia con calma, belleza y verdad.
así empezó todo...
Trabajé durante años como estilista en audiovisual. Eso me dio algo que no se aprende en clase: entender cómo se mueve un cuerpo, cómo se expresa una persona a través de lo que lleva.
Y un día, Shara —una clienta— me pidió que le hiciera su vestido de novia. Dije que sí. Se lo hice. Y mira la que liamos.
Desde entonces, he vestido a muchas mujeres que, sin saberlo, también me han vestido de felicidad a mí.
lo mío es el slow (y el couture)
No trabajo con prisas ni con moldes cerrados. Lo mío es escuchar, imaginar y construir a medida, respetando los tiempos, los cuerpos y los valores.
Reutilizo tejidos, rescato historias, apuesto por lo que tiene alma.
El arte de coser sueños no debería hacerse de otra forma.
cosas que quizás no sabías de mí...
Soy madre de dos
Amo a todos los animales, pero los monos me tienen robado el corazón.
Nunca, jamás, me verás en pijama.
Mi cabeza es una centrifugadora creativa constante.
A veces sensible de más, pero eso me mantiene despierta.
Disfruto tanto de los procesos creativos que cuando acaban… me pierdo un poco.
Me dicen que transmito calma. Lo intento. Este proceso también es tuyo y mi compromiso es que lo disfrutes.
confianza, manos expertas y mucho mimo
Aunque soy yo quien diseña, dibuja y toma cada decisión creativa, nada de esto sería posible sin mi equipo de taller, que transforma ideas en piezas reales con una precisión y cariño que me emociona cada día.
Confío en ellas ciegamente. Cosen, ajustan, afinan cada detalle como si fuera el primero… o el último. Y eso se nota. Porque aquí no se trabaja en serie, se trabaja en serio.
Son manos invisibles, pero presentes en cada puntada.
Y sé que cuando una clienta se prueba su vestido, también siente eso, que está hecho con calma, con alma, y con un equipo de personas que lo han dado todo.
si llegaste hasta aquí...
…gracias.
Me encantaría acompañarte si decides que tu historia merece ser contada con hilo, gasa y mucho corazón.