Angelina llegó con una idea clara: transformar el pasado en un presente que la reflejara.
Desmontamos el vestido de su madre con cuidado, con respeto por cada puntada y cada bordado hecho a mano años atrás. Y de ese legado surgió algo totalmente nuevo: un traje de chaqueta y pantalón, único, pensado para una novia con personalidad.
Los bordados antiguos encontraron su lugar en la chaqueta y el pantalón, transformando la tradición en un diseño moderno y elegante. Cada detalle fue elegido con cariño, cada costura contó una historia que iba más allá de la moda.
Vestir a Angelina para su boda fue un privilegio. Su confianza, su energía y su estilo nos permitieron crear un traje de novia personalizado que fusiona memoria y presente, historia y futuro, de manera inolvidable.
Gracias, Angelina, por confiarme tu historia, y por demostrar que un vestido de novia no tiene por qué ser tradicional para ser hermoso y único.