Hay encargos que son más que trabajo. Éste fue uno de ellos.
Juancho y yo, nos conocemos desde hace 20 años. Hemos compartido sueños, caminos, incertidumbres… y verlos encontrarse años después en este proyecto fue realmente bonito.
Llegó con la misma confianza de siempre. Me dejó hacer, y eso lo cambió todo.
Diseñé su traje sabiendo que no era solo para un concierto, sino para acompañarle en su gira, en todo lo que representa el presente que construyó a base de talento, constancia y amor por la música.
Fue emocionante ver cómo dos sueños que nacieron desde la pasión, se cruzaban de nuevo, esta vez para crear algo que nos unía otra vez, un traje hecho con mucho mucho amor.