Un vestido que ya había contado una historia de amor vuelve a empezar. María quería conservar parte del vestido de novia de su madre, pero no repetirlo.
A partir de la chaquetita bordada y la falda de seda original, construimos una nueva pieza: un corpiño de seda rústica inspirado en los corsés del siglo XVI, nuevos volúmenes y una silueta contemporánea que convive con los bordados y detalles que ya formaban parte de aquella primera historia.
Una forma de conservar la memoria sin quedarse en el pasado, transformándola en algo nuevo, propio y profundamente suyo.